Láser de cruz, 3D, 4D o rotativo: cuál elegir
¿Qué proyecta exactamente cada familia?
La diferencia no es una cuestión de gama sino de geometría. Lo que el aparato dibuja en la estancia determina lo que permite hacer. Una cruz dibuja dos líneas, un 3D tres planos de 360°, un 4D cuatro, y un rotativo un solo plano que gira. Todo lo demás se deduce de ahí.
| Familia | Lo que se proyecta | Cobertura | Detector |
|---|---|---|---|
| Cruz | 1 línea horizontal + 1 vertical | Un sector de la pared | Rara vez |
| 3D | 3 planos a 360°: 1 horizontal, 2 verticales | Toda la estancia | Opcional |
| 4D | 4 planos a 360°: 2 horizontales, 2 verticales | Estancia + techo | Opcional |
| Rotativo | 1 punto giratorio, que dibuja un plano | Obra entera | Imprescindible |
¿Qué cambia en concreto un plano de 360°?
Una línea clásica se detiene donde el haz sale de su ángulo de apertura: hay que mover y recolocar el aparato para tratar la pared siguiente, y cada recolocación es una ocasión de introducir un error. En una estancia de cuatro paredes, eso son cuatro colocaciones en vez de una.
Un plano de 360° da la vuelta a la estancia de un solo trazo. Las cuatro paredes reciben la misma referencia, en el mismo instante, desde una sola colocación. En un replanteo repetido —perfilería de pladur, alicatado, estructura— es ahí donde se gana tiempo.
¿Sirve de algo el cuarto plano?
Añade un segundo plano horizontal, por lo general más alto. Su interés es trazar un techo sin mover el aparato ni cambiar su altura: falso techo, perfiles, replanteo de focos. Sin él hay que subir el aparato y rehacer una referencia en cada cambio de nivel.
No cambia nada en la precisión. En nuestro 16 líneas, el fabricante declara la misma precisión de ±1,5 mm a 5 m que en el 12 líneas. Se paga comodidad de uso, no exactitud.
¿Por qué el rotativo alcanza tan lejos?
Porque no diluye su energía. Un láser de líneas reparte su potencia por toda la longitud de la línea; un rotativo la concentra en un único punto, que hace girar muy deprisa. El ojo percibe un plano, pero en cada instante solo hay un punto, y ese punto es mucho más intenso.
Consecuencia directa: a esas distancias, la línea ya no se ve en absoluto a simple vista. El detector no es un accesorio de comodidad, es una pieza del dispositivo. Sin él, un rotativo no sirve de nada.
¿Qué aparato para qué obra?
Cuatro casos, cuatro respuestas: una estantería, un frente de cocina o unos cuadros piden una cruz, que cabe en un bolsillo; una estancia por alicatar o unos tabiques piden un 3D; suelo y techo en la misma intervención justifican un 4D; una solera, una terraza o un movimiento de tierras exigen un rotativo con detector.
- Una estantería, un frente de cocina, unos cuadros: basta una cruz, y cabe en un bolsillo.
- Una estancia que alicatar, tabiques: 3D. Tres planos cubren el suelo, las paredes y los ángulos.
- Suelo y techo en la misma intervención: 4D. El segundo horizontal evita rehacerlo todo.
- Una solera, una terraza, un movimiento de tierras: rotativo con detector, y nada más.
¿Se puede coger uno más grande «por si acaso»?
Un 4D hace todo lo que hace una cruz, así que técnicamente sí. Pero un aparato con cuatro planos encendidos consume más, y las líneas múltiples abarrotan la pared cuando solo se usa una. Todos los modelos serios permiten apagar los planos que no se usan: compruebe que es el caso antes de comprar.
El verdadero sobredimensionamiento está en otra parte: coger un rotativo para interior. No proyecta línea vertical, exige un trípode y un detector, y cuesta el precio de tres láseres de líneas.
¿Y el color del haz?
Es independiente de la familia: hay cruces rojas y 4D verdes. El tema tiene su propia guía: láser verde o láser rojo. Para el resto de los criterios, vea cómo elegir un nivel láser y nuestro apartado niveles láser.
- La familia se elige por la geometría proyectada, no por la gama.
- Un plano de 360° cubre la estancia desde una sola colocación.
- El cuarto plano hace ganar tiempo, nunca precisión.
- Un rotativo sin detector no sirve de nada.